jueves, 9 de octubre de 2014

Relaciones Laborales

ALICORP Y SU AGRESIVA APUESTA POR EL SEGMENTO "NINIS"

Desde el 2010, cerca de 1.000 jóvenes han pasado por este programa laboral. Hoy, casi la quinta parte continúa en la empresa




 El programa de capacitación laboral juvenil (CJL) de la empresa se inicia todos los meses. (Foto: Alicorp)

"NiNis". Quizá haya leído o escuchado ese término. ¿Sabe qué significa? Pues se refiere a los jóvenes que no estudian ni trabajan.  De acuerdo al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE), alrededor de 1.5 millones de jóvenes peruanos forman parte de este grupo.

En ese sentido, la compañía Alicorp desde el 2010 decidió apostar por contribuir a enfrentar este problema a través del programa Capacitación Laboral Juvenil (CJL).

En conversación con El Comercio, el director de Relaciones Laborales Corporativo de Alicorp, Eduardo Martínez del Pino, cuenta que a la fecha más de 950 jóvenes han pasado por este programa de capacitación laboral que tiene una duración de 12 meses.





"Ya se han certificado 342 jóvenes y 196 han sido contratados por Alicorp. Todos los que han pasado no tenían experiencia laboral ni tampoco habían terminado sus estudios. De esta manera promovemos la empleabilidad a personas de bajos recursos económicos", afirma.

El ejecutivo indica que la capacitación es teórica y práctica, por lo que los jóvenes tienen una asignación económica mensual (S/.850), un seguro de salud y un certificado al terminar las clases, que están a cargo de especialistas del Senati.

Asimismo, que de acuerdo a las vacantes disponibles los jóvenes acceden a puestos de trabajo permanente y, obviamente, con mejores perspectivas salariales.

AMPLIACIÓN

Del Pino menciona que la buena receptividad del programa les ha hecho pensar en implementarlo a las sedes de Alicorp en provincias: Arequipa y Trujillo.

Asimismo, otras compañías del rubro de alimentos se han interesado en implementarlo. "Tenemos información que una firma ya ha empezando a hacerlo, pero no podemos divulgar su nombre", precisa.

Otra de las novedades que tiene Alicorp es continuar con la capacitación para los que siguen en la empresa. 

"A los que han culminado el programa de 12 meses y están trabajando en la empresa, los continuaremos capacitando. Esta vez con la intención que obtengan la certificación y el título de 'Operador de Procesos Alimentarios', a cargo de Senati", finaliza.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Relaciones Laborales

MUJERES DEL CANAL DE PANAMÁ TRABAJAN ORGULLOSAS EN "UN MUNDO DE HOMBRES"

Aunque las mujeres siguen siendo minoría y solo suponen 15 por ciento del total de 10.000 empleados, trabajan en prácticamente todas las áreas, "ensuciándose las manos" y a menudo en cargos de responsabilidad y liderazgo.

Autor: EFE. 24/08/2014

El Canal de Panamá se puede preciar al cumplir su centenario de haber facilitado el acceso de muchas panameñas a profesiones que parecían vetadas para las mujeres, algunas de las cuales están en la administración de la vía interoceánica al mando de batallones de hombres.

Las mujeres siguen siendo minoría y solo suponen un 15 por ciento del total de 10.000 empleados del Canal de Panamá y un 2 por ciento en las obras de ampliación, pero trabajan en prácticamente todas las áreas, "ensuciándose las manos" y a menudo en cargos de responsabilidad y liderazgo.

"Soy una mujer en un mundo de hombres", asegura Diana Vergara, la gerente ejecutiva de Recursos de Tránsito del Canal de Panamá, que con 2.246 empleados a su cargo es el departamento más grande de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y se encarga de la atención a las embarcaciones que pasan por las esclusas.

Vergara, que ha trabajado 23 años en la ACP en distintas posiciones, coordina el desplazamiento de prácticos y capitanes, y es responsable de la compra de combustible y de las lanchas de transporte acuático, entre otras responsabilidades.

Su trabajo "requiere bastante energía y responsabilidad" porque "en el Canal hay retos a diario", dice Vergara a Efe, al remarcar que debe asegurar "que la operación se dé de forma expedita y sin interrupciones".

Con lo más difícil que le ha tocado lidiar, relata, han sido las negociaciones de convenios colectivos "sin que se afecte la operación" del Canal.

A Vergara le gusta y considera fundamental para el éxito "hablar con la gente, estar en el campo y ver las cosas de raíz, no esperar en la oficina a que lleguen los informes".

Asegura que, aunque "siempre se cuestiona la fortaleza y la inteligencia de la mujer en un mundo machista", sus experiencias como trabajadora del Canal le proveyeron "fortaleza para demostrar que las mujeres podemos ser iguales o mejores que los hombres".

Vergara confiesa que su vida cambió cuando hace tres años cayó en coma durante 15 días y sus compañeros se volcaron con ella.

"Veo mi trabajo como algo muy mío, que me enorgullece, que me hace feliz, con los logros de un equipo de trabajo que se esmera por hacerlo mejor, que uno no está solo. Es muy bonito contar con amistades en el grupo de trabajo", expresa.

Una de las primeras mujeres en graduarse como trabajadora de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), el año 2000, fue la electricista de las esclusas de Miraflores Cornelia McDonal, quien anteriormente se había desempeñado en diferentes puestos cuando la vía era administrada por EEUU.

El Canal de Panamá, construido y administrado por los Estados Unidos entre 1903 y 1999, está bajo soberanía plena de Panamá desde el 31 de diciembre de 1999, de acuerdo con los tratados Torrijos-Carter que también pusieron fin a la presencia militar estadounidense en el país centroamericano en esa fecha.

McDonal empezó a trabajar en la zanja interoceánica en 1992 como operadora de teléfonos, luego pasó a ser oficinista en uno de los departamentos de recursos humanos y posteriormente se matriculó en un programa de escuela de aprendices.

El programa impulsaba que las mujeres que trabajaban en el Canal pudieran aspirar a posiciones no tradicionales, "ensuciándose las manos".

"Me entusiasmó", recordó McDonal, quien explica a Efe que entonces estudiaba estadísticas y ciencias de computación pero fue seleccionada para electrónica y electricidad y acabó graduándose en la primera promoción para trabajar como electricista.

También ha sido inspectora de mantenimiento y planificadora de proyectos en el grupo de análisis en las esclusas de Miraflores realizando análisis de tendencias en el comportamiento de los equipos para prever problemas.

En el Canal, recuerda McDonal, ya había mujeres antes de pasar a manos panameñas. "Los hombres (del Canal) -explica- estaban más acostumbrados a tener compañeras y siempre tratan de ayudar. Es normal para ellos, que están un poco más acostumbrados que en el resto del país".

"Es gratificante cómo las mujeres estamos participando" en la ampliación del Canal, dice a Efe una de las principales jefas de ese proyecto, Ilya Marotta.

Como vicepresidenta ejecutiva de Ingeniería y Administración del Proyecto de Ampliación, Marotta lidera un equipo de 600 personas que trabajan en ingeniería, construcción, asuntos legales, contabilidad, seguridad y ambiente.

Durante 29 años trabajando en el Canal también ha pasado por diferentes áreas y ha desempeñado variadas funciones. En 2006 y 2007 participó en la elaboración del plan maestro de desarrollo que fue propuesto a referéndum.

Explica que aunque todavía la presencia de las mujeres es reducida, están "en todas las áreas" y hay pilotos, capitanas, ingenieras, supervisoras de calidad y, sobre todo, en seguridad.

Según Marotta, "los problemas de ingeniería tienen solución, los contractuales humanos son más complicados, la parte humana es la parte más difícil de llevar, lo técnico es más fácil".

Administracion de Remuneraciones

7 CONSEJOS PARA PEDIR UN AUMENTO SALARIAL

A continuación, pasos recomendados a seguir antes y durante esta petición.

Autor: Daniela Arce 22/08/2014- americaeconomia.com- 27 Agosto 2014-08-27

Quiera o no, pedir un aumento de sueldo es un tema importante, pero sobre todo complejo. No siempre se sabe cuándo es el momento ideal para plantearlo ni sobre los argumentos a mencionar. La seguridad o experiencia del profesional puede jugar a favor, sin embargo, siempre es posible cometer errores.

A nivel generacional, es lógico que existan diferencias, más bien marcadas por los intereses que por la forma de plantear el asunto. De todas maneras y tomando en cuenta que en la empresa de hoy conviven varias generaciones, “las estrategias de negociación y aspectos que valoran en la misma varían”, dice Alfredo Terlizzi, líder de Operaciones de HuCap.


Pero más allá del sexo, edad o años de trabajo, existen ciertos pasos recomendados antes y durante una petición de aumento salarial. A continuación, siete recomendaciones.

1. Es el momento adecuado: Una vez que comienzan a crecer los deseos por ser recompensado o ganar más dinero, viene a la mente la pregunta si es la instancia adecuada para hablarlo con el superior. Esto, sobre todo, cuando ya se lleva un buen tiempo en la empresa.

Pero para los especialistas en estos temas, el factor años en la empresa es relativo, y aunque los argumentos pueden ser muchísimos, “siempre va a pesar uno que tenga relación con argumentos fuertes que avalen la petición, como el haber logrado algo importante para la empresa”, aconseja María José Rebolledo, consultora en Retail, Sales & Marketing Hays Chile. En esto también concuerda Alfredo Terlizzi, quien recomienda preguntarse: "¿Se han ampliado mis funciones y responsabilidades? ¿Qué resultados concretos, observables y verificables he logrado? Si al respondernos estas preguntas, la respuesta es positiva y objetiva, debemos encontrar los espacios y momentos para plantear el aumento”.

Lo anterior es parte de los anhelos y realidad del candidato, sin embargo, esta petición se debe hacer conociendo la salud económica y financiera de la empresa.

2. Examinar sueldos del mercado: Terlizzi dice que “una de las frases que solemos utilizar en HuCap es 'Información es poder para la toma de decisiones cuando es bien utilizada'”. Y esto va de la mano con toda la investigación que se recomienda hacer antes de solicitar el aumento, que incluye conversaciones con colegas y consultores, de forma de tener claro lo que se está pagando en el mercado. Pese a esto, Terlizzi dice que es deseable "desarraigarse de nuestros modelos mentales. Es necesario evitar basarnos en nuestras creencias sobre salarios acerca de 'que para tal posición mínimo deberían de pagar tanto'”. Esto, porque según el ejecutivo, las empresas están pagando en relación al valor y resultados que consideran un puesto aporta a la organización.

Y aunque lo usual sería consultar el sueldo que ganan los pares, tanto Rebolledo como Terlizzi, estiman que es conveniente pero se debe tener cuidado. “ No siempre todas las personas ganan el mismo sueldo aunque estén en la misma posición. Hay factores que son importantes de considerar, como el nivel de estudios, los años de experiencia, los años en la empresa”, dice la consultora de Hays. A lo que el ejecutivo de HuCap complementa que se deben considerar aspecto como “el concepto de compensación total como bonos, pagos variables, beneficios o prácticas de balance de vida laboral que tienen su “valor” y hacen a la propuesta integral”.

3. Qué mencionar en la solicitud. Lo aconsejable es siempre hablar de logros y resultados, los que pueden ser personales o grupales, esto último en caso de estar a cargo de un equipo.

Rebolledo dice que se debe pedir un aumento no sólo por la necesidad de ganar más dinero, sino porque se hizo lo suficiente. “Los principales argumentos deben ser tus logros en la empresa y las ganas de seguir creciendo en ella”, dice la ejecutiva y añade: “Se tienen que mostrar cifras concretas de crecimiento en ventas, por ejemplo, y mencionar la participación en este logro".

Y como los resultados deben ser medibles, concretos y observables, Terlizzi complementa que  “cuando los resultados hablan por nosotros, no hace falta explicar nada más: ¡todo el mundo lo entiende! Cuando alcanzamos o superamos el objetivo solemos expresar que fue fruto de un gran esfuerzo. Por el contrario, si no lo alcanzamos, muy probablemente encontraremos y daremos muchas respuestas tranquilizadoras que nos ayudarán a calmar la frustración”.

Sin embargo, no muchos tienen claro cuáles son sus logros, pero es posible identificarlos fijándose en los aspectos positivos que les suelen “aplaudir” sus jefes o pares.

"Si no puedes hablar de cifras, habla de algún proyecto que conseguiste, detalla tu función si es que lo hiciste en grupo", dice Rebolledo.

4. ¿Me comparo o no con mis pares?: Una cosa es investigar cuánto ganan los colegas, de forma de tener un parámetro, pero otra es utilizar esta información como argumento en la petición ante el jefe.

Ante esto, Terlizzi y Rebolledo explican que no hay que compararse sin antes tener en claro que las funciones y resultados sean comparables. Y aun cuando lo sean, jamás se deberá mencionar, porque "es una muy mala estrategia, no es recomendable plantearlo en ningún caso", dice Rebolledo.

Esto, pues las comparaciones con otros son complicadas, porque se deben tomar en cuenta funciones y responsabilidades, y conociendo esto, incluso, dice Terlizzi, por muy similares que sean "a veces puede haber diferencias que ameriten justamente una diferenciación salarial. ¿Mi desempeño y resultados son comparables con los de mis pares? ¿Tengo información objetiva sobre esta comparación con mis pares o estoy basado en mis creencias?”.

5. ¿Qué porcentaje de aumento solicitar?: María José Rebolledo dice que en estos casos “lo normal sería hablar de un 20% o un 30% más. Más que pedir algo que sabes que no conseguirás, esperando que negocien contigo para llegar a un punto de acuerdo, es importante ser realista desde un principio”.

6. Qué evitar decir al pedir el aumento: No es recomendable negociar con el argumento que se están recibiendo otras ofertas laborales y que son más atractivas en relación al sueldo. "Con esto, estás demostrando que no hiciste nada para merecerlo, pero de todos modos, estás amenazando con renunciar si no lo consigues”, aconseja Rebolledo.

7. Si no hay acuerdo, ¿es correcto pedir algún beneficio extra? ¿cuál solicitar?: Terlizzi recomienda “ver la compensación más allá del salario asegurado, porque hay muchos otros aspectos que si se cuantifican, impactarán e impresionará la plata que la organización invierte en ese recurso”.

Mientras que Rebolledo explica que si lo que se busca es el incremento salarial, cualquier otra cosa está lejos de servir. “Tal vez puedas negociarlo con algún bono, pero estos generalmente están asociados a resultados, ya sean de la empresa o metas de venta, por lo que aceptar un bono sería aceptar que debes hacer más para lograr lo que querías”, dice.


lunes, 11 de agosto de 2014

Relaciones Laborales

"Vacaciones ilimitadas", un concepto atractivo para las empresas-américa economía-23-12-2013


Ryan asegura no perder a sus mejores empleados. El equilibrio entre trabajo y vida familiar se ha convertido en uno de sus principales atractivos al contratar, y la empresa se ubica en los primeros lugares en cuanto a ambiente laboral.
En Ryan, una firma global de servicios de impuestos con 1.600 empleados, la mayoría de los asalariados no reportan sus horas de trabajo desde 2008. Y nadie cuenta los días de ausencia.

Lun, 23/12/2013 - 09:53

La política de "vacaciones ilimitadas", un sistema basado en la confianza aplicado desde hace años por compañías estadounidenses, hace felices a los empleados pero también a los empleadores, que calcularon que la flexibilidad era más rentable.
En Ryan, una firma global de servicios de impuestos con 1.600 empleados, la mayoría de los asalariados no reportan sus horas de trabajo desde 2008. Y nadie cuenta los días de ausencia.
En Estados Unidos, ninguna ley exige a las empresas dar licencias pagas, y alrededor del 10% de los asalariados a tiempo completo no tiene derecho a nada, según un análisis del Centro para la Investigación Económica y Política (CEPR, por su sigla en inglés). 
En promedio, los estadounidenses tienen dos semanas de vacaciones pagas al año.
En verano, Steve Thompson, un gerente de 32 años en la oficina de Washington de Ryan, suele comenzar su fin de semana el mediodía del viernes para evitar los atascos de tráfico en la carretera a la playa. 
Sólo tiene que ponerse de acuerdo de antemano con su supervisor y su equipo para tomarse un fin de semana de tres días. Puede organizar su tiempo como le parezca mejor.
"Si estoy muy estresado y no tengo ninguna reunión, me voy al gimnasio", dice a la AFP en la sala de su casa, junto a sus dos gatos.
Al final, no necesariamente trabaja menos, porque luego compensa desde su casa, de noche o el fin de semana.
Steve es evaluado en 80% en su productividad. En su evaluación anual, el objetivo volumen de negocios representa el 40% y los índices de satisfacción dados en forma anónima por sus clientes, un 40%. 
Su trabajo consiste en reducir los impuestos de propiedad de sus clientes corporativos, y Ryan le paga un porcentaje de las ganancias.
"Las metas son muy altas. Si no se alcanzan, nunca se tendrá la máxima puntuación, y eso es lo que nos mantiene bajo presión", explica.
Revolución en la calidad de vida
En la práctica, sus dos subordinados siguen limitando sus vacaciones "reales" a dos semanas consecutivas, una vez al año, cuenta Steve, quien insiste en que la revolución se vive sobre todo a diario en la calidad de vida.
Para Ryan, que por mucho tiempo los empleados debían tener al menos 50 horas semanales de asistencia a la oficina, esta flexibilidad supone un cambio de tendencia.
"Era un ambiente de mucha presión", recuerda Delta Emerson, vicepresidente de recursos humanos, que participó en 2008 en la aplicación de la nueva política, denominada myRyan.
"La primera cosa que hicimos para evaluar a los empleados, fue una hoja de cálculo de Excel con un ranking de los que trabajaban más horas", señala. Actualmente, la tasa de deserción voluntaria ha caído a cerca de 10% al año, frente a más del 20% antes de 2008.
Ryan asegura no perder a sus mejores empleados. El equilibrio entre trabajo y vida familiar se ha convertido en uno de sus principales atractivos al contratar, y la empresa se ubica en los primeros lugares en cuanto a ambiente laboral.
"Ni leyes, ni regulación"
Esta política beneficia tanto a empleados como a empleadores, explicó Sheeva Ghassemi-Vanni, un abogado que acompaña a las empresas en este tipo de transición, sobre todo en el Silicon Valley, donde se concentran las empresas de informática y tecnología en el norte de California.
Para empezar, ya no tienen que dedicar recursos administrativos a contabilizar los días libres de sus empleados. Por otra parte, ya no hay que pagarle nada a quienes están de licencia o renuncian, porque no se les debe nada.
Esto, sin embargo, tiene un efecto perverso: en una cultura empresarial muy competitiva, los gerentes pueden ser reacios a conceder días libres y los empleados pueden dudar en pedirlos, lo que potencialmente crea disparidades entre los equipos.
En algunas empresas, "la gente piensa que no se pueden tomar días, porque aunque se habla de 'vacaciones ilimitadas', no existe un mínimo para cada año", explicó a la AFP Kelly Sakai, del Families and Work Institute.
"Este es un fenómeno relativamente reciente, todavía es inusual", dijo Cliff Palefsky, un abogado de California especializado en defender empleados. "Es muy interesante, pero requiere de buena fe por parte de la empresa y los empleados".
Según Sakai, cuyo instituto reconoce anualmente empresas como Ryan por su flexibilidad, cada vez más compañías adoptan esta política, sobre todo en los sectores de finanzas y tecnología.
Pero el sistema no se adapta a todos: es difícil para un obrero o un médico trabajar desde casa.
"El concepto de 'vacaciones ilimitadas' es muy nuevo y no hay leyes ni regulación. Es un poco el Far West", concluyó Ghassemi-Vanni

Administración de Remuneraciones

Análisis & Opinión - Américaeconomía.com

Los salarios deberían estar relacionados a la productividad
Mark Calabria
Ph.D. de la George Mason University. Se desempenó como Subsecretario para Asuntos Regulatorios en el Departameto de Vivienda y Desarrollo Urbano de EE.UU., y también como analista en el Joint Center for Housing Studies de Harvard University, la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas y la Asociación Nacional de Corredores de Bienes Raíces. Calabria también ha sido un investigador asociado del Centro para Estudios Económicos del Buró de Censos de EE.UU, y actualmente es Director de Estudios de Regulaciones Financieras del Cato Institute.
Vie, 12/27/2013 - 08:27

Han pasado casi 30 años desde que tuve mi primer trabajo preparando hamburguesas en Burger King.Empecé ganando el salario mínimo y estaba feliz de tener esa oportunidad. A pesar de trabajar de manera intermitente en Burger King durante casi tres años, lo que si tenía claro es que no pretendía hacer de eso una carrera.
Uno de los argumentos más extraños para elevar el salario mínimo es que las personas pueden y deberían hacer una carrera de este tipo de empleos. Alentar a grandes segmentos de nuestra fuerza laboral a pasar sus vidas como trabajadores en cadenas de comida rápida es un flaco favor tanto para ellos como para nuestra economía. En lugar de hacer eso, quienes hacen las políticas deberían estar concentrados en aumentar la productividad de nuestros trabajadores, que es lo que últimamente determina los incrementos en los salarios.

Entre 1987 y 2012, la productividad (producción por hora) aumentó a una tasa anual de 3% en el sector comercial de ventas al por mayor. Los trabajadores se beneficiaron de gran parte de este incremento en la forma de compensaciones al empleado.
Primero, aclaremos algunos mitos acerca de quién realmente trabaja por un salario mínimo. Según los últimos números del Buró de Estadísticas Laborales, más de la mitad de los trabajadores que ganan un salario mínimo son menores de 25 años. De hecho, solo 3% de los trabajadores mayores de 25 años ganan el salario mínimo o menos. Dos tercios de los trabajadores que ganan el salario mínimo solo trabajan a tiempo parcial. El indicador más importante de quién trabaja por un salario mínimo es la educación, dado que solo 8% de los trabajadores que ganan un salario mínimo tienen un título universitario; alrededor de un tercio no se graduaron de secundaria.
La razón por la cual estos trabajadores ganan solamente el salario mínimo es sencilla: no son muy productivos. Si nos gustaría que ganen más, la solución es hacerlos más productivos.
La gran mayoría de los trabajadores que ganan el salario mínimo están concentrados en los sectores de entretenimiento y hospitalidad, particularmente en la industria de restaurantes. Incluso dentro del sector comercial, casi todos los trabajadores de salario mínimo se encuentran en el área de ventas al por menor y no en el área de ventas al por mayor. La razón detrás de estas diferencias es, nuevamente, la productividad.
Entre 1987 y 2012, la productividad (producción por hora) aumentó a una tasa anual de 3% en el sector comercial de ventas al por mayor. Los trabajadores se beneficiaron de gran parte de este incremento en la forma de compensaciones al empleado. De hecho, los salarios de los trabajadores aumentaron a una tasa más rápida que aquella de la productividad, 4,2% al año.
En cambio, si uno observa la productividad en las líneas de ventas al por menor, donde hay una alta proporción de trabajadores de salario mínimo, casi no hubo incrementos en la productividad. Por ejemplo, entre las tiendas de alimentos y bebidas, el crecimiento anual de la productividad entre 1987 y 2012 fue solo de 0,3%. A pesar del débil crecimiento de la productividad, la compensación a los trabajadores igual aumentó en casi 3% al año.
Las recientes protestas se han enfocado en la industria de comidas rápidas. Contrario a la percepción popular, la compensación de los trabajadores en la industria de alimentos de hecho ha crecido más rápido que en otras. Entre 1987 y 2012, la compensación de los empleados aumentó a una tasa anual de 5,1%. Esto es especialmente impresionante dado que el crecimiento anual de la productividad fue de solo 0,6% durante el mismo período.
La teoría detrás de la idea de que la productividad determina los salarios tiene sentido común: los mercados competitivos alentan a los empleadores a elevar la compensación para equiparar la contribución de un empleado, y la competencia entre empleados evitará que los salarios se eleven muy por encima de la compensación.
Los datos a largo plazo respaldan esta teoría básica. Desde la Segunda Guerra Mundial, el cambio trimestral en la productividad y en la compensación de los trabajadores en el sector empresarial no-agrícola han mostrado una correlación de 0,97%. Esto es una relación de casi uno a uno. Sí, podemos ver retardos o fluctuaciones a corto plazo, pero los datos son muy claros: los cambios en la productividad están estrechamente asociados con cambios en la compensación.
Que el gobierno simplemente decrete aumentos en los salarios desafía la razón cuando hay aumentos difícilmente discernibles en la productividad.
De manera que, ¿cómo podría aumentarse la productividad de los trabajadores y por lo tanto, los salarios? Primero, el enfoque de nuestras políticas de inversión debería estar fijado en cosas que en realidad hacen que los trabajadores sean más productivos como el capital humano (las habilidades y la educación), o equipos que hacen que los trabajadores sean más productivos. Hacerlo no es solo un beneficio para los trabajadores sino también para sus empleadores, la economía y la sociedad en general. Crear un ambiente de mayor certidumbre para las inversiones es probablemente lo mejor que podemos hacer para fomentar las inversiones en las fábricas y en equipos.
Cuando se trata del capital humano, fallas estructurales en nuestro sistema educativo deben ser abordadas. Como indiqué anteriormente, los niveles de educación son determinantes poderosos de quién trabaja y para obtener qué nivel de salario. Para reducir la desigualdad, no hay nada más importante que incrementar la rendición de cuentas en la educación. El mecanismo finalmente más efectivo sería incrementar la libertad para elegir en la educación. También hay demasiados hombres jóvenes atravesando nuestro sistema de justicia criminal. Aumentar el salario mínimo no hará más probable que un hombre que pasó por la cárcel y que no tiene un título de bachiller obtenga un empleo.
Aquellos que claman por un incremento en el salario mínimo están, en el mejor de los casos, intentando agitar una varita mágica y pretender que los profundos problemas estructurales simplemente desaparecerán. Sería mucho más productivo enfocarse en la enfermedad, en lugar de obsesionarse acerca de sus síntomas.
*Esta columna fue publicada con anterioridad en el centro de estudios públicos ElCato.org.

domingo, 8 de junio de 2014

Relaciones Laborales


CODELCO DECIDE LA SALIDA DE SU CARGO DE ACTUAL PRESIDENTE EJECUTIVO

Fuente: www.americaeconomia.com -06/06/2014

Santiago de Chile. La mayor productora de cobre del mundo, la estatal chilena Codelco, cesó hoy a su presidente ejecutivo, Thomas Keller, que estaba en el cargo desde el año 2012, sin informar de la razones de esta decisión.

En una comunicación a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) el directorio de la corporación, que se reunió hasta entrada la madrugada, informó que decidió desvincular de su cargo a Keller por cinco votos a favor, tres en contra y una abstención.

Sin embargo, la salida del ejecutivo, que se hará efectiva el próximo 13 de junio, era previsible dadas las discrepancias que había manifestado frente a lo que serían las directrices del nuevo directorio de la compañía, renovado parcialmente por la presidenta Michelle Bachelet.

Keller había manifestado que no estaba disponible para seguir en el cargo si su visión y criterios acerca de la estrategia de Codelco no se alineaban con la visión del directorio.

El ejecutivo había liderado un ambicioso plan de inversiones orientado a revitalizar la explotación de los antiguos yacimientos de Codelco y a reducir sus costos de producción, en momentos en que el precio internacional del cobre tiende a declinar, debido al menor dinamismo de China, el principal consumidor mundial del metal.

El presidente del directorio de la corporación estatal, Óscar Landerretche, descartó que la salida de Keller obedezca a razones políticas, ya que éste había asumido la conducción de la empresa, durante la administración del anterior gobierno de Sebastián Piñera.

Aseguró que en la búsqueda de un nuevo presidente ejecutivo primará el aspecto técnico, "de cara a los desafíos de los proyectos estructurales de Codelco", pero no anticipó cuánto tardará ese proceso.

Entre tanto, se nombrará un presidente ejecutivo interino para reemplazar a Keller.

 

Administración de Remuneraciones


LA MAQUILA DE ESTADOS UNIDOS VUELVE LA VISTA A MÉXICO

Fuente: www.americaeconomia.com- 06/01/2014

Compañías estadounidenses han optado por expandir sus operaciones en México, en vez de China como tradicionalmente ocurría en los últimos años, ante el incremento de los costos de mano de obra en el país asiático.

Informes de prensa en Estados Unidos dicen que “con los costos de mano de obra en aumento en China, los fabricantes locales de todos los tamaños están mirando a México”.

“Los economistas describen como una impaciencia que no se veía desde los primeros años del Tratado de Libre Comercio para América del Norte en la década de 1990”, indicó.

Desde las ciudades fronterizas como Tijuana a las llanuras centrales, los trabajadores mexicanos están cada vez más en la demanda, dice -por ejemplo- The New York Times.

El comercio estadunidense con México creció en casi un 30% desde 2010, a US$507.000 millones de forma anual, y la inversión extranjera directa en México el año pasado alcanzó un récord de US$35.000 millones.

En los últimos años, los productos manufacturados de México cobraron una mayor participación en el mercado de importación estadunidense, alcanzando un máximo de alrededor del 14 por ciento, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, mientras que la participación de China disminuyó.

“México se convirtió en el lugar más competitivo para la fabricación de productos para el mercado de América del Norte”, dijo Christopher Wilson, un economista del Instituto México del Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson, en Washington.

“Con seguridad (México) también se convertirá en el lugar más competitivo en costos para la fabricación de algunos productos para todo el mundo", aseguró Wilson.

The New York Times informó que muchas empresas estadunidenses se están expandiendo en México, incluyendo marcas conocidas como Caterpillar, Chrysler, Stanley Black & Decker y Callaway Golf, añadiendo miles de millones de dólares en inversión.

Al tiempo que esto sucede, algunas empresas están recortando en China y dirigiéndose a México para la fabricación de una gran variedad de productos, como auriculares (Plantronics); hula hoops (Hoopnotica); cepillos de tocador (Casabella); parrillas y muebles de exterior (Meco Corporation).

En algunos casos un movimiento a México está ligado a los recortes de empleos en Estados Unidos, los economistas señalaron que la economía estadunidense se beneficia más de la subcontratación de manufactura a México que a China porque los vecinos tienden a compartir más de la producción.

Aproximadamente el 40% de las partes que se encuentran en las importaciones mexicanas provinieron originalmente de Estados Unidos, en comparación con sólo el 4% para las importaciones de China, según la Oficina Nacional de Investigación Económica, un grupo privado de investigación.